La noche de Forlán

21.06.2013 06:05

La noche de Forlán

Que Diego Forlán saldría contento del vestuario de la Celeste era algo previsible. Al fin y al cabo, su selección acababa de obtener una valiosa victoria al cabo de un partido sumamente complicado frente a Nigeria. Además, en su 100º encuentro con la selección charrúa (un récord), marcó un golazo que significó el 2-1 final y que dejó a su equipo a un paso de las semifinales de la Copa FIFA Confederaciones. Pero eso no es todo…

 

Al subir las escaleras que lo traían de la rueda de prensa en la que recibió el premio al Jugador Budweiser del Partido, Forlán estaba inquieto. Quería a toda costa que alguien le consiguiese el balón con el que había marcado el segundo tanto de los suyos. Más allá de que se tratase de su 34ª diana con Uruguay (otro récord), sabía que ese gol tenía un sabor especial, tanto para el equipo, colectivamente, como para él.

“Hoy quiero llevármelo todo a casa”, declaró el número 10 a FIFA.com, poco antes de abandonar el Arena Fonte Nova. “Después de todo lo que nos ha pasado en los últimos meses, poder seguir en liza en la Copa Confederaciones, y seguir disfrutando de un torneo de este nivel, es lo más importante. Pero debo decir que, más allá de eso, también es sensacional por el hecho de que coincida con el partido 100º. Algo así te da alas”.

Hace falta más que paciencia para conseguir que Forlán hable de sí mismo, y no del equipo. Es necesario insistir mucho, por un lado, y que haya un motivo de peso, por el otro. En este caso, el motivo fue un zurdazo al contragolpe que fue a alojarse en la escuadra derecha de Vincent Enyeama, dando así una ventaja decisiva a la Celeste. ¿Hace cuánto no lograba culminar una jugada semejante? El astro uruguayo estaba tan contento que se tomó la pregunta con buen humor. “Uf, hice una parecida jugando con el Internacional, en la Copa de Brasil”, respondió, sonriendo. “¡Pero el árbitro anuló el gol!”.  

El cambio no tiene que ver sólo con sus 34 años; con el hecho de que el Balón de Oro adidas de la pasada Copa Mundial de la FIFA™ ya no tenga la velocidad y la explosividad de antaño. Obedece también a una cuestión táctica sobre la que Diego se expresa abiertamente, tratando, una vez más, de hablar más de los demás que de sí mismo.

Si hacía algún tiempo que el ex Colchonero no marcaba un golazo así, era sobre todo porque el actual jugador del Internacional de Porto Alegre se alinea últimamente más como centrocampista ofensivo que como el delantero centro ambidextro y letal como el que se consagró. “Parece un tópico, pero hoy puedo decirlo con total sinceridad: me siento bien en cualquier posición, incluso en la que he salido a jugar hoy, más escorado a la izquierda y tratando de participar un poco más en la construcción del juego”, admitió Forlán, quien, en el primer partido de Uruguay en Brasil 2013, saldado con derrota contra España, fue relegado inicialmente al banquillo por su seleccionador, Óscar Washington Tabárez, en beneficio de Gastón Ramírez.

“Claro que me siento cómodo por tener la oportunidad, a los 34 años, de jugar un poco más atrás. Sobre todo porque tenemos dos delanteros excelentes (Luis Suárez y Edinson Cavani), que, además, son más jóvenes que yo. Y bueno, también porque en esa posición me cuesta menos hacer el repliegue al mediocampo”, bromeó la estrella, a quien le costaba disimular esa mezcla de alegría y de alivio.

Y es que, no mucho tiempo atrás, la idea de vivir una noche así se antojaba muy lejana en la cabeza de Diego Forlán: “No sirve de nada ocultarlo. Es agradable revivir esta clase de momentos. A estas alturas, nunca se sabe cuántos más nos quedarán…”.